miércoles, mayo 03, 2006

Anti-catolicismo, el "último prejuicio aceptable"


Fuente: Conoze.com

"Imaginemos este escenario. Sale una novela en la que se afirma que Buda, después de la iluminación, no ha llevado la vida de castidad que se le atribuye, sino que ha tenido mujer e hijos.


Que la comunidad budista, después de su muerte ha violado los derechos de la mujer, que tendría que haber sido su heredera. Que para ocultar esta verdad, los budistas en el curso de su historia han asesinado a miles, más bien, a millones de personas.

Que un santo budista, desaparecido hace pocos años -Daisetz Teitaro Suzuki (1870-1966)- era en realidad el jefe de una banda de delincuentes. Que el Dalai Lama y otras autoridades del budismo internacional actúan para mantener las mentiras sobre Buda, sirviéndose de cualquier medio, incluso el homicidio.

Publicada, la novela no pasa inadvertida. Autoridades de todas las regiones lo denuncian como una odiosa mistificación anti-budista y como un incitamiento al conflicto entre las religiones. En diversos países la publicación está prohibida, entre los aplausos de la prensa. Las casas cinematográficas, a las que se propone una versión para la gran pantalla, tratan a patadas al autor y consideran el proyecto un planteamiento de pésimo gusto.

El escenario no es real, pero hay uno similar que es del todo real.

Sólo que no se habla de Buda, sino de Jesucristo; no de la comunidad budista sino de la Iglesia católica; no de Suzuki y de su orden zen, sino de san Josemaría Escrivá (1902-1975) y del Opus Dei por él fundado; no del Dalai Lama sino del Papa Juan Pablo II.

La novela en cuestión ha vendido tres millones y medio de ejemplares en Estados Unidos, ha desembarcado también en Italia, y la Sony está preparando una película que será dirigida por Ron Howard, para lo cual se ha iniciado una propaganda internacional.

Como ha sido correctamente observado por el historiador y sociólogo americano Philip Jenkins, el éxito de este producto es sólo una prueba más del hecho que el anti-catolicismo es el "último prejuicio aceptable" [1]. "

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Sagrados Evangelios

Transcribo aquí lo que explica el Catecismo de la Iglesia Católica acerca de los Evangelios oficiales, para todos los que somos católicos.

http://www.vatican.va/archive/ESL0022/__PR.HTM


El Nuevo Testamento

124 "La palabra de Dios, que es fuerza de Dios para la salvación del que cree, se encuentra y despliega su fuerza de modo privilegiado en el Nuevo Testamento" (DV 17). Estos escritos nos ofrecen la verdad definitiva de la Revelación divina. Su objeto central es Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, sus obras, sus enseñanzas, su pasión y su glorificación, así como los comienzos de su Iglesia bajo la acción del Espíritu Santo (cf. DV 20).

125 Los evangelios son el corazón de todas las Escrituras "por ser el testimonio principal de la vida y doctrina de la Palabra hecha carne, nuestro Salvador" (DV 18).

126 En la formación de los evangelios se pueden distinguir tres etapas:

1. La vida y la enseñanza de Jesús. La Iglesia mantiene firmemente que los cuatro evangelios, "cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fielmente lo que Jesús, Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para ala salvación de ellos, hasta el día en que fue levantado al cielo" (DV 19).

2. La tradición oral. "Los apóstoles ciertamente después de la ascensión del Señor predicaron a sus oyentes lo que El había dicho y obrado, con aquella crecida inteligencia de que ellos gozaban, amaestrados por los acontecimientos gloriosos de Cristo y por la luz del Espíritu de verdad" (DV 19).

3. Los evangelios escritos. Los autores sagrados escribieron los cuatro Evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas que ya se transmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicándolas atendiendo a la condición de las Iglesias, conservando por fin la forma de proclamación, de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca de Jesús" (DV 19).

127 El Evangelio cuatriforme ocupa en la Iglesia un lugar único; de ello dan testimonio la veneración de que lo rodea la liturgia y el atractivo incomparable que ha ejercido en todo tiempo sobre los santos: No hay ninguna doctrina que sea mejor, más preciosa y más espléndida que el texto del evangelio. Ved y retened lo que nuestro Señor y Maestro, Cristo, ha enseñado mediante sus palabras y realizado mediante sus obras (Santa Cesárea la Joven, Rich.). Es sobre todo el Evangelio lo que me ocupa durante mis oraciones; en él encuentro todo lo que es necesario a mi pobre alma. En él descubro siempre nuevas luces, sentidos escondidos y misteriosos (Santa Teresa del Niño Jesús, ms. auto. A 83v). La unidad del Antiguo y del Nuevo Testamento

128 La Iglesia, ya en los tiempos apostólicos (cf. 1 Cor 10,6.11; Hb 10,1; 1 Pe 3,21), y después constantemente en su tradición, esclareció la unidad del plan divino en los dos Testamentos gracias a la tipología. Esta reconoce en las obras de Dios en la Antigua Alianza prefiguraciones de lo que Dios realizó en la plenitud de los tiempos en la persona de su Hijo encarnado.

129 Los cristianos, por tanto, leen el Antiguo Testamento a la luz de Cristo muerto y resucitado. Esta lectura tipológica manifiesta el contenido inagotable del Antiguo Testamento. Ella no debe hacer olvidar que el Antiguo Testamento conserva su valor propio de revelación que nuestro Señor mismo reafirmó (cf. Mc 12,29-31). Por otra parte, el Nuevo Testamento exige ser leído también a la luz del Antiguo. La catequesis cristiana primitiva recurrirá constantemente a él (cf. 1 Cor 5,6-8; 10,1-11). Según un viejo adagio, el Nuevo Testamento está escondido en el Antiguo, mientras que el Antiguo se hace manifiesto en el Nuevo: "Novum in Vetere latet et in Novo Vetus patet" (S. Agustín, Hept. 2,73; cf. DV 16).

130 La tipología significa un dinamismo que se orienta al cumplimiento del plan divino cuando "Dios sea todo en todos" (1 Cor 15,28). Así la vocación de los patriarcas y el Exodo de Egipto, por ejemplo, no pierden su valor propio en el plan de Dios por el hecho de que son al mismo tiempo etapas intermedias.

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Esto lo aceptamos los católicos y no los que protestan contra la iglesia, que por eso se llaman Protestantes.

Si quieres saber más acerca de Nuestra Fe Católica aquí coloco un link con un documento excelente confiable y que contesta las preguntas más frecuentes respondidas por Un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra, España.

En este documento se responde a las 53 preguntas más frecuentes.
Al dar click te saldrá el documento en PDF y el cual puedes guardar en tu PC o imprimir.



martes, mayo 02, 2006

El "Evangelio de Judas": una fábula perniciosa

Fuente: Corazones.org

El Evangelio de Judas: Una fábula perniciosa
Autor: Padre Jordi Rivero, 01-05-2006

Justo cuando los cristianos nos preparábamos para meditar la Pasión de Nuestro Señor en Semana Santa, publican el "Evangelio de Judas" .

Este contiene una versión de la identidad y de las motivaciones de Jesús y Judas esencialmente diferente al verdadero Evangelio. Dicen que pondrá en crisis las creencias de los cristianos. Pero lo que realmente es cuestionable es el sensacionalismo creado en torno a este documento que fue descubierto hace ya mas de tres décadas. ¿Como se explica que los medios, que se vanaglorian de ser objetivos y que se mantienen escépticos hacia todo lo que sea cristiano, sin embargo no muestren reservas en su entusiasmo sobre la importancia del "Evangelio de Judas"?

Se trata de un texto gnóstico y no cristiano


Según el N.Y. Times, el "Evangelio de Judas" ha "sacudido las escuelas Bíblicas al revelar la diversidad de creencias y prácticas entre los seguidores de Jesús".

Esto es patentemente falso porque no se trata de un texto escrito por "seguidores de Jesús" sino de un texto gnóstico, uno de cientos de textos apócrifos en existencia. Estos textos fueron rechazados como heréticos por los cristianos de su época.

San Ireneo, obispo de Lyon, Padre de la Iglesia del segundo siglo, escribió Contra los Herejes, refiriéndose a los graves errores de los gnósticos. El condenó específicamente el "Evangelio de Judas". Al descubrirse ese falso evangelio podemos confirmar que acertado estuvo todo lo que escribió S. Ireneo.

Los textos gnósticos nunca fueron ni serán parte de las Sagradas Escrituras porque los autores gnósticos no fueron testigos de la vida de Cristo, ni miembros de la Iglesia, como lo fueron los autores de los Evangelios auténticos. El "Evangelio" es un género literario establecido por Mateo, Marcos, Lucas y Juan que se enfoca en la vida, muerte y resurrección de Jesús. Por lo tanto, el "Evangelio de Judas" ni es evangelio (no nació en una comunidad cristiana ni se centra en Jesús), ni es de Judas (es una obra anónima).

Los gnósticos eran un conjunto de grupos con su propia filosofía y teología la cual es incompatible con el cristianismo (Ver gnosticismo>>>). Despreciaban al cristianismo ortodoxo por considerarlo una religión para la plebe ignorante del conocimiento "oculto" que solo ellos, la elite mística, podían descifrar.

Sin embargo, durante el segundo siglo de la era cristiana, ante la influencia cada vez mayor del cristianismo, los gnósticos comenzaron a introducir temas cristianos en sus propios escritos, tal como antes habían tomado escritos del judaísmo y de otras religiones. Su interés no era propiamente la fe cristiana sino mas bien incorporar los temas cristianos a sus conocimientos secretos. Para lograr ese fin, le inventaban una nueva identidad y significado a las personas y eventos de la Biblia, según la cosmología gnóstica.

En el proceso descartaban lo esencial de la fe cristiana, tal como se puede evidenciar en el "Evangelio de Judas". Los católicos tenemos fundamentos para creer que los libros de la Biblia son Palabra de Dios y distinguirlos de otros textos. Se ha dicho que la influencia de los textos gnósticos ha causado que muchos cristianos ya no crean en la Biblia como la Palabra literal de Dios sino como el producto de fuerzas históricas y políticas que determinaron cuales textos deben ser incluidos en el canon y cuales no.

En realidad los textos gnósticos solo pueden confundir a quienes ignoran el proceso por el que los libros sagrados llegaron a formar parte de la Biblia. Jesús fundó Su Iglesia y le comunicó la Verdad que conduce a la Vida Eterna. En ella estableció Apóstoles para transmitir esta verdad y preservarla en el "deposito sagrado" (Cf 1 Tm 6,20; 2 Tim 1,12-14), sin alteración ni error para todas las generaciones. Los Apóstoles nombraron como sucesores a los obispos para que continuaran la misión como pastores y maestros. Ellos continuaron la misión encomendada por Jesús: "Id, pues y haced discípulos a todas las gentes... enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"(Mt. 28,19-20).

La Iglesia, guiada por el Espíritu Santo que Jesús prometió, escribió los Libros Sagrados y mas tarde el Papa y los obispos determinaron cuales libros pertenecen al Canon de las Sagradas Escrituras (Biblia). Ellos aceptaron los textos que las iglesias apostólicas (Roma, Jerusalén, Efeso...) reconocían por su antigüedad y autoría.

Según esos criterios, los textos gnósticos fueron rechazados. El Canon de las Escrituras se cerró porque ningún libro puede ser admitido que no tenga su origen en los Apóstoles. No se pueden quitar ni añadir al Canon establecido. Los Libros Sagrados son Palabra de Dios que llegaron a nosotros a través de la Iglesia, gracias a la obra soberana del Espíritu Santo que actúa por los canales que Jesús estableció. La misma Iglesia que escribió los textos sagrados, los preservó de mezclarse con otros escritos.
(Cf Catecismo, Transmisión de la Revelación Divina, #74s)

La Iglesia tiene el deber de enseñar la doctrina de Cristo y cuidar que no se confunda con otras ideas. El cristianismo no depende de conocimientos ocultos como el gnosticismo. Cristo es la plenitud de la revelación que debe ser anunciada libremente a todos. El Evangelio comunica la verdad de manera que transforma nuestra vida, sana las heridas del pecado, libera y hace posible la vida de santidad.

El cristianismo crece porque la verdad da frutos que son visibles en el testimonio de vida de los cristianos, sus familias y sus comunidades. Ningún libro con opiniones sobre Jesús tiene ese poder. El verdadero peligro para nuestra fe no son los falsos evangelios sino la mediocridad, la ignorancia y la falta de interés en buscar la verdad. Muchos cristianos han sido bautizados pero no viven la vida en el Espíritu Santo. Esto constituye un escándalo ante los no creyentes. Una trama sensacionalista siempre vende

Un pasaje del "Evangelio de Judas" comienza: "El relato secreto de la revelación que Jesús habló en conversación con Judas Iscariote" Pero habría que preguntar: ¿Donde obtuvo el autor su información mas de un siglo después de los hechos? En el mencionado "evangelio", Jesús pide a Judas que lo ayude a liberarse de su propio cuerpo diciéndole: "sacrificarás el hombre que me viste" Esto refleja el sistema dualista gnóstico según el cual, el cuerpo es una prisión de la que hay que liberarse para llegar a ser un espíritu libre. Para los gnósticos Jesús es un dios de poca categoría en la jerarquía de muchos dioses, una especie de ángel. Se vistió de hombre, es decir, solo tuvo apariencia de hombre. De manera que Jesús no sería ni Dios ni hombre. A diferencia del gnosticismo, el cristianismo profesa que Jesús es Dios y hombre verdadero. Tiene además una visión muy positiva de la naturaleza y del cuerpo.

La Palabra (Dios Hijo), sin dejar de ser Dios, tomó la naturaleza humana. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. -Juan 1,14

La razón de su encarnación es el amor que nos tiene: "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" -Juan 3,16.

Jesús redimió al hombre completo: cuerpo y alma. Dios ama a toda su creación. Jesús sanaba a los enfermos. El cuerpo es templo de Espíritu Santo. Pero por el pecado el cuerpo ha tomado dominio sobre nuestras acciones. Pecamos cuando utilizamos el cuerpo para el mal ya que rompemos la alianza de amor con Dios y el prójimo. El remedio no es despreciar el cuerpo sino vencer las tendencias rebeldes del cuerpo para con el dar gloria a Dios.

Quiero concluir citando lo que los Evangelios verdaderos dicen sobre la traición de Judas

Es necesario recordarlo para apreciar el amor de Jesús por nosotros, para estar concientes de nuestras propias traiciones a Jesús y nuestra necesidad de conversión. No permitamos que nadie nos confunda sobre estas verdades. Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. -Mateo 26,14-16 "El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Dícele: «Sí, tú lo has dicho.» -Mateo 26,24-25

Todavía estaba hablando (Jesús), cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que le iba a entregar les había dado esta señal: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es; prendedle.» Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: «¡Salve, Rabbí!», y le dio un beso. Jesús le dijo: «Amigo, ¡a lo que estás aquí!» Entonces aquéllos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. -Mateo 26,47-50